Que no se “encarte” el Maestro

- Un Tiburón que ilusiona
- Prioridad establecer objetivos
- Final que quedó a deber

Felipe García

Menudo problema es el que tiene en este momento el director técnico de los Tiburones Rojos de Veracruz, el Maestro Carlos Reinoso.

Y es que ahora con la llegada de Miguel Herrera Equihua el cuadro bajo se ha reforzado en grado superlativo, lo mismo que ocurrió en la cintura del equipo y el ataque del conjunto escualo.

Aquí la complejidad estriba en dos situaciones, la primera, porqué el equipo veracruzano no se armó de esta misma manera el torneo anterior para evitar los problemas del porcentaje que ahora tiene, y el segundo,  porqué esperar a que el agua llegue al cuello para tratar de enmendar el problema que ahora tiene, en base a una inversión que hasta cierto punto parecía innecesaria.

Es cierto  que los aficionados nunca están conformes ni satisfechos, pero puede ser que tengan razón, porque tampoco el diseño que ahora ha implementado la familia Kuri y el maestro Carlos Reinoso, tampoco es garantía de que el equipo vaya a solventar los problemas del porcentaje que ahora tienen.

Hemos visto a través del tiempo, no solamente en equipos grandes como Tigres, América, Monterrey y Cruz Azul, que la inversión millonaria hecha normalmente no siempre proyecta y redunda en los mejores resultados. Aquí mismo en Tiburones Rojos de Veracruz ya habíamos comentado que en la temporada 1990-91 se armó posiblemente el mejor equipo de la historia moderna en lo que a jugadores de calidad se refiere, pero el resultado por supuesto que no fue el que se esperaba, primero porque el equipo tuvo que prescindir del técnico en la sexta fecha y segundo porque las exigencias para entonces ya eran superiores a las del torneo anterior, en donde se habría salvado la categoría.

En base a este hecho y a los recurrentes ejemplos que hemos visto en el fútbol nacional, lo que ahora ha organizado el equipo escualo en relación a la contratación de jugadores nos lleva a  pensar que habrá más dudas que certidumbres, en el entendido de que el técnico junto con su cuerpo de auxiliares tendrán que ser mucho más mesurados en el momento de elegir a los 11 sobre el terreno de juego, así como de darle un manejo prudente a los que no entren en planes durante el torneo regular y particularmente en cada enfrentamiento.

No obstante, es un hecho que debido al furor y expectativa que representa la plaza de Veracruz en el fútbol mexicano, la afición y los medios de comunicación envían las mejores vibras en aras de tener un equipo protagonista, no obstante, hay que dejar muy claro que en este momento el equipo Veracruz a pesar de lo bien armado que se encuentra deberá estar pensando primero en alcanzar los puntos necesarios para mejorar el porcentaje.  Y después, muy posiblemente para el siguiente torneo intentar llegar a pelear por un campeonato.

En la medida que la plantilla y el cuerpo técnico olviden que lo primero será robustecer el porcentaje, en esta misma medida se irán atrasando los objetivos deseados.

En suma, será importante imitar lo que hizo Necaxa en su momento y que después se convirtiera en el caballo negro de la liguilla peleando hasta las últimas instancias por el título del apertura 2016 del fútbol mexicano.

… A pesar de que muchos aficionados quedaron “satisfechos” por la forma en que se jugó la final del fútbol mexicano entre Tigres y el equipo de las Águilas del América, al momento tengo mis dudas acerca del espectáculo limitado que ofrecieron estás escuadras en los dos partidos.

Es un hecho que estábamos frente a dos plantillas, de las mejores en el balompié nacional, por supuesto mucho más Tigres que América, sin embargo, los dos equipos jugaron al error del contrario, a contener a sus mejores hombres al frente y a buscar un gol fortuito que les permitiera manejar el encuentro.

En el caso de América la gran excusa fue el trajín que tuvieron en el Campeonato Mundial de Clubes, el viaje, los intensos partidos, uno de ellos jugado hasta la tanda de tiros penales, el viaje de regreso y el enfrentamiento o el doble enfrentamiento ante los de Coapa, el segundo de ellos enviado a los tiempos extras que hasta ahí puede ser justificable.

No así en el caso de los Tigres cuya plantilla es mejor en calidad y en inversión a cualquiera del fútbol mexicano, pero la dirección técnica de Ricardo Ferreti nos ha demostrado que en su intento por proyectar ser un director técnico equilibrado,  ha dejado mucho que desear en los momentos en el que su equipo tiene que ir al frente.

La prueba palpable de lo que estoy diciendo se dio precisamente en la final de Copa Libertadores ante el River Plate, en la final de la Concachampions y ahora en la final del fútbol mexicano, que no obstante aquí contó con la benevolencia en algunos lapsos del partido del arbitraje, malo para los dos lados,  aunque finalmente salió perjudicado más al equipo de Coapa.

En conclusión, me parece que la final entre América y Tigres, éste que fue el campeón con toda la barba, no es ni fue siquiera una semejanza de lo que pretende la Liga MX, a pesar de la nueva reglamentación de saturar de jugadores no nacidos en México, ya que el nivel del fútbol no fue brillante ni mucho menos.

….Dicen que al mal tiempo buena cara, como se debe. Y como se dice en el argot del pueblo. “En buen gavilán no chilla”.

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