¡¡Muera el rey, viva el rey!!

Halcones Rojos se impuso a Nuevo Laredo por 92-69 en su propia casa, tras ganar el cuarto juego a cambio de una sola derrota

Redacción


(Lunes 13 de febrero del 2012) Con los pies arrastras en el último periodo, porque el enemigo lo minó a lo largo del juego, el equipo Toros de Nuevo Laredo entregó la corona de la Liga Nacional de Baloncesto en su propia cancha al caer a sus pies de Halcones Rojos de Veracruz por pizarra 92-69, en el quinto juego de la serie celebrado precisamente en aquella ciudad fronteriza.

Los veracruzanos fueron superado en el primer rollo, pero por apenas dos puntos, y ya para el segundo vino de atrás de manera sensacional, dio la voltereta a la pizarra al ganar con autoridad 26-13 para con ello irse al descanso con una ventaja considerable.

Los Halcones Rojos tuvieron una buen tercera parte, que no solo ganaron, sino que le siguieron acumulando ventaja, en este caso cinco puntos más, que en el acumulado le perfilaban como los potenciales campeones de la Liga Nacional de Baloncesto.

La cuarta etapa fue de trámite, con un Halcones Rojos dominador, que apretaron en defensa y fueron más atinados a la hora de ir al ataque para lograr que, en corto tiempo, Toros de Nuevo Laredo cediera ante los embates porteños con números finales de 92-69.

Con el tiempo consumido (22-15), los Halcones Rojos de Veracruz se coronaron campeones por vez primera en este circuito, con tan solo un juego perdido en la postemporada a cambio de 12 créditos.

La afición que no pudo hacer el viaje a Laredo, siguió el juego en pantallas que la directiva instaló en el auditorio “Benito Juárez”.

Ikechukwn Ofoegbu con 23 puntos y Rafael Pérez con 19 puntos fueron los mejores de los Toros de Nuevo Laredo, mientras que de Veracruz destacaron Luis Bethelmy con 23 unidades y 11 rebotes y Carlos Rivera con 15 puntos alcanzados.

LEONIDES RODRÍGUEZ: “Fue un trabajo de muchos años, de mucho esfuerzo y sobretodo, gracias al gobernador por apoyarnos. En este momento no queda más que festejar”

EDDIE CASIANO: “El grupo era una familia y gracias a Dios se dio todo, gracias a la directiva a los propios jugadores. Sabíamos que -Toros- era un gran equipo y jugamos lo mejor posible, sabíamos que si perdíamos el juego, ellos iban muy duros allá. Perder solamente siete partidos en toda la temporara dice mucho de este equipo. Manolo -Cintrón- es como mi padre, tuvo tres casi cuatro años y fue un trabajo que continué y agradecido por la oportunidad de dirigir Veracruz”.

VARGAS: “Gracias a Dios tuvimos un buen año, fui campeón en Venezuela en el 2011 y ahora haciendo historia”.

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